viernes, 31 de octubre de 2008

Buscando una buena actitud

“...No escuché mi celu...No tenía credito para avisarte...Hay paro de colectivos...Me quedé dormido…bla, bla, bla”

Ya sabés, he vivido acá por 2 años. No es mucho tiempo, pero bastante tiempo para conocer la cultura (especialmente ahora que puedo entender casi todo). Y….estoy en shock de decir que me dejaron plantada 2 veces desde que vivo acá. Cuando digo me dejaron plantada, estoy hablando de que una persona hace planes conmigo para después cancelarlos sin ni siquiera avisarme. Esto es algo que es completamente chocante para mí porque eso nunca me pasó hasta que me mudé acá.

El otro día, estaba caminando con uno de mis amigos y le pregunté si él había estudiado character education alguna vez. Él me dijo que no tenía ni idea de lo que estaba hablando pero le interesaba.

De lo que estoy hablando es de los valores centrales que ayudan a las personas a que se conviertan en gente humanitaria, respetuosa y responsable que toma decisiones basadas en lo que es correcto más que en lo que es fácil. Voy a hablar de dos valores que pienso que se pueden aplicar a la situación de dejar a alguien plantado.

Uno de los pilares básicos de un buen carácter es la honradez.


¿Qué significa?
Una persona digna de confianza es alguien que cumple sus promesas y es una persona de palabra. Es responsable y lleva a cabo sus obligaciones. Guarda secretos y nunca traiciona la confianza. Tiene integridad y no se derrumba ante la tentación. También es fiel cuando la lealtad es apropiada.

Otro pilar básico es el respeto.
Una persona es respetuosa si trata a otras en la manera en la que quiere que otros la traten, si es considerada con otras personas y las trata con urbanidad, cortesía y dignidad. Acepta las diferencias personales y trabaja para solucionar los problemas sin violencia. También, nunca ridiculiza, hace pasar vergüenza o hiere a otra persona.

Yo sé que nadie es perfecto, estoy muy lejos de ésto, pero pienso que todos deben tener una forma de character education.

Y dicho sea de paso, nunca hice planes con las dos que me dejaron plantada de nuevo.

Si estás interesado, puedo escribir sobre los otros pilares o valores de buen carácter la próxima vez. Me gustaría escuchar algunas excusas que te hayan dado.

Te mando besos,
Jennifer

El sombrero del sanguichitos



jueves, 30 de octubre de 2008

miércoles, 29 de octubre de 2008

viernes, 10 de octubre de 2008

Correr – el gran igualador

Hay algo que me llama mucho la atención desde que me mudé a Buenos Aires. Hay mucho clasismo acá.

Soy de Austin, Texas, donde casi todas las personas son amables y es común ver a Michael Dell, Lance Armstrong, o Matthew McConaughey corriendo en Townlake Trail con el resto de nosotros, y me parece que el clasismo de acá es particularmente molesto.

La gente de acá hace muchas preguntas para saber a qué clase pertenecés: ¿Por dónde vivís? ¿A qué te dedicás? ¿Dónde vas a viajar para las vacaciones?

A menudo hacen eso en rápida sucesión, antes de preguntarte tu nombre. No es cierto que toda la gente haga esto, pero definitivamente es común. De todas maneras, hay muchas otras cosas que la gente hace, pero no voy a hablar de eso.

Lo que quiero decirte es que una de las razones por la que a mí siempre me encanta correr es que pienso que, más que en cualquier otro deporte, es un gran igualador de parte de la discriminación que acompaña al clasismo. De verdad, solo necesitás zapatillas para correr, algo de ropa deportiva, un lugar, y podés brillar en el deporte. Una vez que tengas eso – podrás ser como el resto del grupo.

Siempre he notado que en cualquier grupo de correr o carrera en la que he participado, es más difícil distinguir quién tiene plata y quién no. Lo que pienso es que es más importante que actualmente menos personas le prestan atención a esto. Hay algo sobre reunirse en grupo, correr juntos (a veces sufrir juntos), sudar juntos, etc. que hace que las personas bajen su armadura, si su armadura es su plata, su belleza, o el hecho de que haya recibido su título de una prestigiosa universidad.

Y, tengo que decir que me gusta mucho eso.

Espero cruzarte corriendo en el parque.

Te mando besos,
Jennifer