miércoles, 6 de agosto de 2008

Gooooooooood morning!

He sido corredora por mucho tiempo. En dos semanas, voy a cumplir 33 años y cuando pienso hacia atrás en cuántos años llevo siendo corredora, diría que empecé a correr cuando empecé la escuela secundaria, o en mi séptimo año de escuela. Tendría 12 años en ese momento. En realidad, nunca me senté a calcularlo bien, pero he sido corredora por 21 años ¡Guau!

Es gracioso porque cuando pienso en todos los kilómetros que he corrido y todas las ciudades en las que he vivido, una cosa que me surge es que usualmente hay alguien a quien veo todos los días en mi recorrida y que lo imagino como uno de mis amigos de correr. Esta persona puede ser o no ser corredora, pero es alguien que considero como una parte importante de mi correr.

Por ejemplo, no sé si alguna vez voy o poder olvidarme de un hombre, al que llamaría un personaje, en el Townlake Trail que está en Austin, Texas. (Austin tiene un circuito de 4, 5, 7 y 10 millas que va alrededor de un trecho del Río Colorado en pleno centro. Este es el lugar para correr en Austin.) No sé cuántos años tendría este hombre, pero parecía tener unos 80 años. Él era muy, muy blanco, canoso y siempre estaba vestido con un conjunto de correr de la vieja escuela. Ya sabés, medias blancas, largas y con rayas anchas y una vincha de tela de toalla.

Había dos cosas de este hombre que lo hacían verdaderamente interesante. Una, que nunca lo vi vestido con una remera de mangas largas, incluso cuando el clima era muy frío. Jamás. Él usaba un par de sus medias largas y blancas con rayas anchas en las manos – y que le llegaban hasta los codos – como “guantes”. ¡Buenísimo! La otra cosa es que él decía “Good morning” a todos, y estoy hablando de t-o-d-o-s los que estaban corriendo en el circuito por la mañana. Sus good morning’s eran largos y alargados. Me recuerdo riendo cuando corría junto a él porque sonaba algo así…

Goooood morning, goooood morning, good morning, goooooooooood morning, goooood morning, goooood morning, good morning, goooooood morning, gooooooood morning…

Era como una salutación que nunca cesaba. Tengo que decirlo: quería a este hombre. Él era un integrante del circuito de Townlake. Siempre estaba ahí. Siempre.

Ahora que estoy viviendo y corriendo en Buenos Aires, tengo otro amigo de correr a quien agradecer. Su nombre es Ruben y él también parece tener unos 80 años. Casi todas las tardes está sentado en su silla de jardín en su habitual lugar alrededor del Lago del Golf.

A él le llevó un buen tiempo reconocerme, como 4 o 5 meses, pero ahora le pone un rayo de luz a mi correr. A menudo corro alrededor del Lago del Golf, que es un circuito de 2k. Si estoy corriendo 13-15k puedo verlo 3, 4, o incluso 5 veces en un día.

Él es re dulce conmigo. Al principio, ni bien lo veo, siempre abre sus brazos muy ancho para pedirme que lo salude con un beso. Yo, por supuesto, siempre accedo: paro, le doy un beso en su mejilla y charlo con él un rato. Si no lo veo por unos días me saluda con la típica frase “¡Tanto tiempo!” y sigue preguntándome cómo va mi vida.

Además, él es mi animador. Al principio cuando me veía, sólo hacía el gesto argentino para decir “¡Qué rápido!”, y a medida que lo fui conociendo más, empezó a gritar mis tiempos para cada vuelta y a hacerme bromas como “No es bueno, ¡más rápido!” Siempre ha sido un momento de brillo en mi correr.

En realidad pienso que lo que estoy tratando de decir es que me siento muy agradecida de todos los personajes a lo largo de todos mis diferentes recorridos que han traído algo especial a mi correr. Estas personas han estado ahí junto a mí día tras día para saludarme, para preguntarme cómo va mi vida, para alentarme cuando estoy teniendo un día duro, y entonces allí están para levantarme un poquito el ánimo y seguir adelante.

Y por eso, quería decirles “¡Gracias!”

Te mando besos,

Jen

7 comentarios:

kalalo dijo...

Wow!! good morning!.. espectacular, me encantó.. llevo mis años corriendo tb y no puedo contar de algún personaje semejenate en mis corridas. Sí me suceden cosas similares pero con objetos inanimados, por ej.., un rais con la que trompiezo cada vez.. por más que me diga a mi mismo.. cuidado, la raiz.. y siempre indefeciblemenente. chasss el tropemzon.. Otra de las sensaciones que me suelen pasar, es ver como con el tiempo han ido cambiando la fisonomia de los circuitos, en algunos casos que antes eran campos y polvorientas sendas hoy son populosos barrios.. y añoro aquellas épocas... Te felicito, me encanto tu blog.. ahora sere un visitante frecuente.. .) besos

Polzúnkov dijo...

¡Muy lindo post, Jennifer!
Me gustó mucho realmente.

A uno siempre le viene bien una motivación extra cuando corre, ¿no? A veces es música y a veces una persona que nos grita algo alentador.

Vas a tener que invitar a tu amigo Rubén a todas las carreras de calle… ¡tal vez mejores tu mejor tiempo!

Te mando un beso muy grande.

Gabriel (Holden Caulfield)

PS: Mi ciática está un poco mejor. Aun me duele, pero menos que la semana pasada. ¡Espero volver a correr pronto! Mañana voy a ir al medico… ¡a ver que me dice!

Jennifer Albright dijo...

muchas gracias kalalo y polzunkov!!

dcs dijo...

Es así. A veces cuando uno corre, siente que es uno el que recorre la geografía. Pero a veces el sentimiento es el opuesto, y uno debe dejarse recorrer por el paisaje y su gente, eso ayuda al karma de la corrida -si existe tal cosa-.

En el Lago del Golf hay varios personajes así, parte del paisaje.

facundo dijo...

Me gusto mucho lo que describis y los personajes que nos acompañan en casi todos los dias que entrenamos, a mi me pasa pero nunca me detuve en esto, ahora que te leo se me vienen a la cabeza unos cuantos en mis dias por el parque de dominico, el barrendero, los basureros y esos tantos buen dia. Te leo y me gusta mucho la forma en que describis tus senseciones.

Francys dijo...

Hola!!!, lindo lo que contas... lo lei tdo! y me parecio impresionante como lo escribis! tus entradas siempre tienen algo de historia q contar. ya casi 33 falta poco y cumplis ^^!!

besosss !!

orcoyen dijo...

Muy buena historia! Gracias por compartirla.